La clave de un baño de diseño: hornacinas de ducha
Las hornacinas de ducha se han convertido en un elemento clave en el diseño de baños modernos. Son una solución práctica y elegante. Sin embargo, su ejecución es un proceso complejo que requiere precisión y un conocimiento técnico profundo.
En nuestras últimas reformas de baños, una de las peticiones más comunes es la creación de una hornacina de ducha para darle al espacio un toque moderno y un diseño integrador. Hay que tener en cuenta varios componentes para que queden bien y no den problemas a la larga. ¡Te lo explicamos!
El desafío de la ejecución perfecta
La dificultad en la instalación de una hornacina radica en varios factores. En primer lugar, es un trabajo que va más allá de la simple albañilería. Requiere una planificación minuciosa desde la fase inicial del proyecto para garantizar que el hueco se adapte a las dimensiones y estructura de la pared. Es crucial considerar el espacio disponible entre los montantes o la distribución del bloque para no comprometer la integridad estructural.
Las medidas recomendables son: 30 cm de alto (para botes grandes), 15 cm de fondo (esto va en función del grosor de la pared en dónde se hace la hornacina o crear un trasdosado, perdiendo así longitud de ducha) y al ancho siempre buscando simetría entre ambos lados de la pared (aunque va a gusto del cliente).
El segundo gran reto es el de la impermeabilización. Una hornacina mal sellada se convierte en un punto débil en el sistema de impermeabilización del baño, pudiendo provocar filtraciones, moho y daños estructurales graves. La aplicación de membranas impermeabilizantes, selladores y masillas debe ser impecable, asegurando que cada esquina y junta esté perfectamente protegida contra la humedad.
Además, la estética y el acabado final son vitales. Los cortes de azulejos deben ser exactos y las juntas, uniformes y discretas. Un trabajo descuidado en esta etapa arruina el efecto visual de una hornacina, haciendo que un elemento de diseño se convierta en una imperfección notable.
En resumen, aunque las hornacinas de ducha son una solución muy deseada, su instalación no es un trabajo para aficionados. Requiere la habilidad de un profesional con experiencia que garantice una correcta planificación, una impecable impermeabilización y un acabado perfecto.
El resultado, una hornacina bien ejecutada, es un valor añadido indiscutible para cualquier baño, combinando funcionalidad y un diseño impecable.
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